El Solenoide es una bobina encargada de generar un campo magnético intenso, el cual es producido gracias a su forma cilíndrica, en la cual existe un hilo conductor enrollado estratégicamente para generar corriente eléctrica capaz de producir magnetismo.

Mientras más grande sea una bobina, más uniforme y resistente es el campo en su interior, llegando a funcionar fácilmente como un electroimán.

Los solenoides son regularmente utilizados en una especie de válvula la cual por medio de pulsaciones consiguen su apertura y cierre, además de poder controlarse, en ciertos casos, por medio de un programa.

Es común encontrar este tipo de válvulas en los automóviles, puesto que el solenoide de arranque logra que cuando se gira la llave se acople al motor de arranque a través de un eje y se obtenga el movimiento necesario para que el motor gire.

En el momento en el que el motor enciende, el solenoide queda desactivado por lo que la bobina cilíndrica deja de enviar corriente al motor de arranque.

Uno de los beneficios principales del solenoide es la uniformidad que ofrece, por otro lado, no puede generar un campo magnético elevado si no se cuenta con un sistema de refrigeración y un equipo costoso, por lo que resulta menos directo que las bobinas de Helmholtz.